lunes, 9 de octubre de 2017

Aprendemos a desayunar en un pliqui.

Hola. Sí, lo sé, el título es claro, conciso y directo a la yugular. No vamos a andarnos con rodeos: hoy vamos a aprender a desayunar. Para los que quieran desayunar, claro. Porque ya sabéis que ni es la comida más importante, ni es obligatorio desayunar, ni nada de eso. Es una comida más, y ni siquiera hay un número óptimo establecido de comidas. Lo de la importancia del desayuno es una patraña de la industria alimentaria para colarnos azúcar y grasa saturada disfrazada, en forma de"desayuno ideal", adoptando formas tan diversas como "cereales de desayuno", zumos, galletitas con fibra, barritas de cereales, yogur líquido, cremas untuosas pecaminosas, etc. Nada de eso es sano, ni necesario. Todo es caca. Sí, también cuando pone "light", 0% cosas malas, o lo publicita cualquier influencer super cool. Caca igual. Seguimos.

O sea qué fuerte lo que ha dicho. ¿Y ésta dice que sabe algo de nutrición? El desayuno es super clave, es de 1º de Danone: El desayuno es la comida más importante del día. Un Actimel para desayunar ayuda a tus defensas y te permite afrontar el día con energía. Porque tiene L-casei inmunitas, Pokemon, Digimon y Dragon ball Z... mimimimimimi.

¡No pasa nada, chicos! No vamos a venirnos abajo ahora por esto. Hemos superado golpes más duros como que elhuevo ya no es malo y ahora es bueno. O que los zumos detox no son la panacea, ni siquiera son productos sanos, son sólo agua de colores con azúcares simples. ¡Fuerza! En nutrición somos así, lo mismo vamos que venimos, nos gusta darle vidilla. Pero bueno, vuelvo al post que me desconcentro.
He dicho "aprender a desayunar", aunque realmente lo correcto sería decir re-aprender a desayunar, porque tenemos que hacer reset cerebral y borrar todas esas falsas ideas que la tele o incluso el cole (industria alimentaria pagando por detrás jeje) nos ha enseñado que eran un desayuno saludable. Y dado que ya está aquí el otoño (o veroño), que además rima con lo que tú quieras, pues vamos a aprovechar este cambio estacional y esta vuelta a la rutina (esto lo digo sólo por lo desconsiderados que aún seguían de vacaciones) y vamos a proponernos dos objetivos muy sencillos:

1.Si queremos desayunar, desayunar comida de verdad.
2. ¡Disfrutar, leñe! Que la vida son dos días.

Pues vamos con el objetivo number 1:
Te hago una propuesta bastante maja y asequible. ¿Que te parece si comienzas la nueva estación cambiando lo que desayunas? Y ya está. Así como primer cambio. Parece una tontería, un acto insignificante, pero cambiando lo que desayunas todos los días estás abriendo una puerta importante para transformar tu estilo de vida, dar prioridad a los nutrientes adecuados, comprar de forma ética reduciendo tu huella de CO2, evitar injusticias y abusos en otros seres vivos (humanos y no humanos), permitirte la posibilidad de descubrir nuevos sabores, otras formas de preparación de alimentos, etc. No. No es sólo lo que desayunas, es lo que consumes y promueves en todos los ámbitos, todos los días.
Siempre digo que la opción de desayuno saludable más sencillo, rápido y sobre todo culturalmente integrado en nuestro país son nuestras maravillosas tostadas integrales de tomate y aceite. Son estupendas y están riquísimas. Correcto. Peeeeeero no solo de pan viven la mujer y el hombre. Por eso te propongo algunas sugerencias saludables alternativas a este desayuno. Por variar, así sin más. Que si no quieres variar, tampoco pasa nada. Que un día no quieres desayunar, tampoco. Pero oye, en la variedad está el gusto y la vida es muy corta como para andar aburriéndonos.
Las fotos que he puesto al final del post como ejemplo son super monis, muy de instagramer top (de ahí podemos deducir que no son de autoría propia 😆), pero quiero recalcar que aunque son una maravilla y muy inspiradoras, son solo imágenes para dar ideas. Lo ideal es que hagamos esto mismo con los productos frescos locales que encontremos de temporada y que además no arruinen nuestro bolsillo. Esto funciona así, es muy importante y es fundamental que lo entendamos. Lo que la tierra puede darnos, aquí y ahora, y no suponga un derroche de recursos. Y no “lo que yo quiero, cuando yo quiero, cueste lo que cueste (a mi planeta, a otros seres vivos -humanos o no-, y a mi bolsillo)”. Eso es de gente fea y de malas personas. Tú no eres así. (DIME QUE NO POR FAVOR).
Dicho esto, tras varios meses de aislamiento en mi búnker de pensar y de perfeccionar el concepto, he desarrollado una fórmula matemática (compleja pero infalible) que abarca casi todo lo que puede ser un desayuno ideal. Sin más dilación, os transfiero el fruto de todo mi esfuerzo, sudor y conocimiento en la siguiente ecuación:
D = SUMATORIO [materia(s) prima(s) a elección + local + de temporada + ay qué rica está + económica]
(Aplausos. Silbidos y gritos de adulación.)
Como puedes comprobar, aquí NO entra nada de lo que suele venir en cajas, paquetes, envoltorios como…:
  • Galletas: Aunque tengan nombres tan ideales como Digestive, Avenacol, Belvita… Siguen siendo galletas. Y las galletas, por cierto, son bollería. Incluso cuando juren que son de la abueladesconocida de Heidi. Mal. Caca. Son galletas también.
  • Cereales “de desayuno”: Fuera también. Ojo, si se llaman Fitness o Special K, CORRE y pide ayuda. Es, para que nos entendamos, como si a un paquete de azúcar blanca le llamo Gimnasio. Y me quedo tan ancha.
  • Pan blanco de molde, pan blanco sin molde, panecillos de leche, cruasanes, bollitos...
  • Nesquik, Colacao, chocolatinas, mermeladas, etc. y otros productos masticables que dan miedito.
RECUERDA: Cuantas más cosas tipo "sano", "natural", "light", "0%", "casero", "sin azúcares" con toda probabilidad... más malo sea. No leas el envase, ahí pueden poner LO QUE QUIERAN, sin que sea verdad, y además engañarte con imágenes y siluetas de mujeres esbeltas (viva el machismo, claro que sí) para que creas que es sano. Es todo mentira. TÚ VE DIRECTO AL LISTADO DE INGREDIENTES. Sí, donde pone "Ingredientes: loquesea1, loquesea2, loquesea3...", y comprueba que son sólo materias primas (como cacao, soja, leche, huevos, semillas, manzana, garbanzo, etc.) y no utltraprocesados (como azúcar, edulcorantes, aceite de palma, grasas vegetales, fructosa, azúcar invertida, etc.).

Vamos a recordar un pequeño grupo de alimentos que aunque SÍ vengan en cajas o envoltorios, se salvan porque son saludables y son la resistencia:
  • Cereales o pseudocereales integrales (avena, espelta, arroz, trigo sarraceno, quinoa, etc), hinchados o no.
  • Legumbres (No seré yo quien te juzgue si te apetece desayunar lentejas. Bueno, bonito, barato, pal plato.)
  • Pan 100% integral (harina integral +agua + levadura/masa madre + sal + ya está).
  • Frutos secos y semillas.
  • Leche, yogur natural sin azúcar y bebidas vegetales sin azúcar.
  • Aceite de oliva virgen extra (AOVE).
  • Otros: Alguna compota natural sinaditivos, crema de cacahuete / almendra / sésamo sin aditivos ni azúcar, cacao puro, etc.
Eso es todo.
-¡Pero qué fácil, Julia!
-Lo sé, lo sé... Venga, ahora todo el mundo a desayunar castañas asadas, boniatos, setas... ¡Y a disfrutar!

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4 comentarios:

  1. Qué opinas de los cereales weetabix. Llevo desayunandolos un tiempo y me encantan. Son saludables y aportan fibra? Gracias

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  2. Me encanta tú modo de divulgar ácido, divertido, riguroso, cientificamente fundamentado y lleno de dosis de realidad. Gracias, no dejes de escribir.

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  3. Hola Julia, lo que te voy a preguntar no tiene mucho que ver con el post pero tengo dudas sobre el boniato y la patata, cual es mejor? Porque he buscado y dicen que el boniato pero tiene más calorias que la patata entonces se contradice. Muchas gracias y me encanta tu blog❤️

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